Hakone

Hakone es uno de los lugares más turísticos de Japón, tanto que puede llegar a ser insoportable los fines de semana cuando todo el país se ha dado cita en este lugar. La mejor alternativa es visitarlo entre semana, en temporada baja y un día despejado con cielo azul.
En estas condiciones la experiencia suele ser sublime, ya que permite contemplar el Monte Fuji en todo su esplendor rodeado de una naturaleza exuberante. La principal de Hakone es el propio circuito de Hakone, un recorrido en distintos tipos de transporte con paradas en los principales parajes y atracciones de la región.
El trayecto se inicia en Hakone-Yumoto, donde se toma un tren de montaña que llega hasta Gora. Desde allí, un funiular asciende hasta Sounzan, situado a 1.150 metros de altitud, en diez minutos. Una vez que en Souzan debe tomarse un teleférico de 4, 3 kilómetros de longitud que es sin duda el plato fuerte del recorrido . Durante los treinta minutos que tarda en cubrir la distancia a Tonedai seguramente se podrá ver y disfrutar de unas vistas espectaculares a medida que se desciende al lago Ashino-ko pasando sobre el valle Humenante, que recibe este nombre por la actividad volcánica de la zona.
El teleférico termina su recorrido a orillas del lago. El siguiente tramo a través del lago se cubre a bordo de una reproducción de un barco del Mississipi o en un galeón españo, que parece salido de Piratas del Caribe. Los barcos paran en el extremo sur del lago, en Hakone-Machi y Moto- Hakone.
Una vez realizado el recorrido se puede coger el autobús que va a Odawara desde cualquiera de las dos localidades, y desde allí volver a Tokyo.
Es conveniente comprar el Hakone Free Pass, que cubre todos y cada uno de los transportes, incluido el trayecto de ida y vuelta a Tokyo.
El que pueda ir sin duda disfrutará de un día lleno de naturaleza.
