Museo Nacional de Tokyo

El Museo Nacional de Tokyo recorre toda la historia de Japón a través de una amplísima colección de objetos de arte y antigüedades. El recinto está dividido en cinco pabellones. El mayor y más recomendable es el Honkam, un atractivo edificio de 1938 dedicado en exclusiva a mostrar el arte japonés , desde sus primeras manifestaciones hasta las más actuales.
Alberga colecciones de pintura, escultura, caligrafía, cerámica, textiles, espadas... Las piezas expuestas cambian continuamente, tanto para asegurar su conservación como para hacer más dinámico el fondo del museo, ya como es obvio resulta casi imposible mostrarlo todo simultáneamente.
En la explanada principal, también se alza el Toyokan, que acoge objetos arqueológicos y obras de arte de China, Corea, Oriente Medio e India. Enfrente está el Hyokeikan, el edificio más antiguo de todo el complejo, y que fue inaugurado en 1909 y eregido para conmemorar el matrimonio del emperador Taisho.
Aunque no alberga exposiciones permanentes , en su interior se puede apreciar la bella arquitectura con estilo europeo que atestigua la gran importancia de la influencia occidental, durante aquel período. En la parte posterior, el Heiseikan acoge exposiciones temporales de arte asiático y japonés.
Finalmente, aunque está algo más apartada no podemos encontrar con la Galería de Tesoros de Horyuji, la otra perla del museo que nadie debe dejar de visitar, donde están expuestos tesoros del Templo Horyji de Nara. El edificio presenta un singular diseño exterior. Ya dentro, la disposición y la iluminación han sido especialmente estudiadas para así acentuar su espectacularidad, más aun de lo que ya son las obras que se exponen.
Las salas más recomendables son la de las estatuas de bronce de imágenes budistas y la de las curiosas máscaras Gigaku, aunque por desgracia ésta última sólo se puede abrir algunas veces al año para poder conservar sus piezas.