Dragon Ball: historia de los videojuegos (Parte I)
Supongo que el que más y el que menos, sea aficionado o no al anime y al manga, conoce a Son Goku y a sus amigos. Este no es un reportaje solo de Dragon Ball como serie de animación, es un repaso por todos los juegos de la franquicia, desde su génesis con el lanzamiento de Dragon Ball: Mystery of Sheng Long (1986, NES) hasta la llegada de su primer punto y aparte con Dragon Ball: Final Bout (1997, PS1).No hablaré de los famosos Budokai, ni de los ya exitosos Tenkaichi y muchos menos de los últimos lanzamientos por parte de las consolas PS3 , PS2 Y Nintendo DS O PSP, por la simple razón de que sin los anteriores videojuegos, estos últimos nunca hubiesen visto la luz. En este periodo de 11 años, los lanzamientos fueron más que numerosos (en un primer recuento he llegado a enumerar unos 35, aunque existen rarezas que engordan esa cifra), llegando a ver la luz títulos para prácticamente todos los sistemas existentes, juegos destinados a salones recreativos y sistemas de corta existencia incluidos. Pero antes de comenzar, es justo dedicar unos cuantos párrafos al nacimiento, crecimiento y finalización de la serie manganime más famosa de todos los tiempos. Así que ahora voy a poner el DeLorean en marcha para trasladarnos hasta el año de nuestro señor de 1984, ya que será ahí donde dé comienzo la leyenda de las siete bolas de dragón, las cuales según dicen son capaces de hacer realidad los deseos de todo aquel que logre reunirlas.
La influencia del mencionado personaje ha trascendido hasta nuestros días, apareciendo prácticamente en todos los ámbitos de la cultura popular. En lo que a nuestro mundillo se refiere, las apariciones de Sun WukongWarriors Orochi 2. también han sido más que numerosas, la última de ellas como personaje seleccionable en el videojuego Pero ahora trasladémonos hasta 1984, año en el que un autor llamado Akira Toriyama, el cual comenzaba a saborear las mieles del éxito gracias a su serie Dr. Slump (1980-1984), comienza a gestar la que acabará siendo una de las series manga más exitosas de todos los tiempos. El germen de Dragon Ball podemos encontrarlo en Dragon Boy (1983), mini serie publicada un año atrás en la que el genio mangaka ya incluía muchas de las claves que darían lugar a las primeras aventuras de Son Goku.
Pues bien, de los cuatro personajes mencionados, el que a nosotros más nos interesa es Sun Wukong, ya que nos encontramos ante el Rey Mono, uno de los personajes más famosos de la mitología china. Nacido de una piedra mística formada en las fuerzas primarias del Caos, Sun Wukong fue pronto consciente de su mortalidad a pesar de su origen simiesco, y decidió emprender un viaje para tratar de encontrar alguna vía que le permitiera librarse del fatídico destino que le espera a toda criatura viviente: la muerte. Finalmente, acaba siendo tomado como discípulo por el Maestro Bodhi, un Patriarca budista que le inicia en los caminos de la magia. Tras un largo periodo de entrenamiento y aventuras, Sun Wukong no solo acaba trascendiendo la existencia mortal para convertirse en un dios, sino que también adquiere grandes poderes, tales como una fuerza sobrehumana que le permite levantar más de 8 toneladas de peso sin despeinarse; también es capaz de viajar sobre las nubes, pudiendo recorrer hasta 54.000 kilómetros de una sola vez, y además posee un poderoso bastón mágico conocido como Ruyi Jingu Bang, el cual cuenta con el poder de extender o acortar su longitud a voluntad de su dueño.
Así, rehaciendo la miniserie anteriormente mencionada al tiempo que se inspiraba en la también reseñada novela Journey to the West, Toriyama nos narraba las aventuras de un extraño niño con cola de mono, poseedor de una fuerza y resistencia sobrehumanas. En su búsqueda junto a una joven adolescente llamada Bulma de las siete bolas mágicas del dragón que, según se decía, permitían invocar al gran dios Shen Long, el cual concedería un deseo a aquel que hubiera logrado reunirlas. Tras más de una década de publicación ininterrumpida, el manga de Dragon Ball finalizó el 4 de agosto de 1995, día en el que Toriyama decidió dar carpetazo a la serie pues ya no le quedaba nada más por contar. Durante esos 11 años, la serie se había publicado periódicamente en la revista Weekly Shonem Jump, para ser posteriormente recopilada en tomos de los que llegaron a contabilizarse un total de 42.
Pero sin duda, lo que hizo a Dragon Ball traspasar fronteras para arrasar allí donde llegaba fue su serie de animación, de la que llegaron a emitirse inicialmente la friolera de 153 episodios (cubriendo los tomos 1 a 16), a los que siguió inmediatamente un cambio de cabecera (Dragon Ball Z) para emitir el resto de la serie, alcanzando en total los 444 capítulos. Posteriormente, Toei Animation decidió emitir una tercera serie (Dragon Ball GT), ya sin base alguna en el manga original de Toriyama, que no logró alcanzar el éxito esperado, quedándose en los 64 episodios.
La serie de animación de Dragon Ball tuvo un gran impacto en occidente, siendo junto a la película Akira (1988)Dragon Ball la encargada de instaurar la cultura manganime lejos de las fronteras niponas. Incluso hoy en día, tanto el anime como el manga de siguen reeditándose periódicamente con gran éxito, permitiendo con ello que las aventuras de Son Goku lleguen a las nuevas generaciones. Concretamente, en España vivimos hace poco el lanzamiento de Dragon Ball Ultimate Edition, una reedición de los tomos a mayor tamaño y con algunas páginas coloreadas para la ocasión; aún así, seguro que no será la última, y es que Dragon Ball ya es un clásico atemporal por méritos propios que nunca envejecerá, trascendiendo modas, épocas y fronteras por muchos años que pasen. Sus ya más de 150 millones de tomos vendidos hasta la fecha (sólo en Japón) así lo atestiguan.
Dragon Ball: Mystery of Sheng Long
Año de lanzamiento: 1986
Plataforma: NES
Lanzamiento en occidente: Sí
Ni siquiera el nombre original del juego se salvó de la quema. Con la excusa de que en 1986 casi nadie había oído hablar de Dragon Ball en Estados Unidos (ni siquiera el redactor de la revista Nintendo Power que analizó el juego en aquellos días sabía que estaba basado en un manganime japonés), Dragon Ball: Mystery of Sheng Long acabó llamándose Dragon Power, al tiempo que su protagonista se transformaba en el típico estereotipo de personaje de Kung-fu enfundado en kimono que Ryu (el carácter más famoso de Street Fighter II) acabaría popularizando años después. Sin embargo, el luchador de Kung-Fu únicamente aparecía en la carátula, ya que una vez dentro del juego nos encontrábamos con un extraño Goku, modificado para parecerse más a un simio que a un humano.
Pero el popular protagonista de Dragon Ball no fue el único en sufrir absurdas modificaciones, ya que el maestro Tortuga Duende también fue cambiado por una suerte de venerable barbudo enfundado en una túnica de color azul. Por cambiar, incluso las bolas de dragón pasaron a ser bolas de cristal, con lo que ya uno no podía evitar preguntarse si Goku no había pasado a ser una suerte de aprendiz de la Bruja Lola en pos de los cachivaches adivinatorios de su mentora. Para rematar el absurdo, las braguitas de Bulma que rondaban los pensamientos de Tortuga Duende en una de las secuencias del juego fueron sustituidas por unos mucho más inofensivos sándwiches.
Dragon Ball: Resurrection of the Demon King
Año de lanzamiento: 1988
Plataforma: NES
Lanzamiento en occidente: No
