Hayao Miyazaki: el Disney japonés
Hayao Miyazaki es uno de los animadores japoneses que más éxito y reconocimiento a nivel mundial tiene.
Hayao Miyazaki nació en Tokio el 5 de enero de 1941. Empezó su carrera como animador en 1963 en el estudio Toei Douga, y estuvo involucrado subsecuentemente en muchos de los primeros clásicos de la animación japonesa. Desde el comienzo, dirigió la atención de todos con su increíble habilidad para dibujar, y la aparente interminable cadena de ideas que propuso para películas.
En 1971, se trasladó a A Pro con Isao Takahata, y luego a Nippon Animation en 1973, donde estuvo fuertemente comprometido en la serie animada de TV: Teatro de Obras Maestras Mundiales por los siguientes cinco años. En 1978, dirigió su primera serie de TV, Conan, El Niño del Futuro, para luego cambiarse a Tokyo Movie Shinsha en 1979 para dirigir su primera película, el clásico Lupin III: El Castillo de Cagliostro.
En 1984, estrenó Nausica del Valle del Viento, basado en el manga del mismo título que había empezado dos años antes. El éxito de la película condujo al establecimiento de un nuevo estudio de animación, Studio Ghibli, desde el cual Miyazaki ha dirigido, escrito y producido muchas otras películas con Takahata. Todas estas películas disfrutaron del éxito en las críticas y la taquilla. En lo particular, por Princesa Mononoke, Miyazaki recibió el Premio de la Academia del Japón como Mejor Película y fue la película de mayor recaudación (cerca de US$150 millones) en la historia del Japón.
Adicional a la animación, Miyazaki también dibuja manga. Su mayor trabajo fue el manga de Nausica, una historia épica en la que trabajó intermitentemente desde 1982 hasta 1994, pues estaba muy ocupado haciendo películas animadas. Otro manga, Hikoutei Jidai, evolucionó después en su película de 1992 Porco Rosso.
Todo lo que ha hecho Miyazaki, es conocido por el gran público que no es aficionado al manga y al anime. ¿Quién no ha visto alguna vez en su niñez "Marco", "Heidi", "Sherlock Holmes", "Ana de las Tejas Verdes"...? , todos ellos, trabajos de Miyazaki.
Quizás las películas que más éxito tuvieron en una determinada época, en la Japón necesitaba recuperar y tener a un valladar en su animación, apareció Hayao Miyazaki. En sus animaciones, hay una fuerte crítica a la actual sociedad y a su codicia. El dinero que todo lo compra y que el tanto se opone al pensar que los sentimientos deben ser lo primordial. Su obra trata temas de contenido, con mensajes antibélicos, o abordando temas complejos como el hombre y la naturaleza, el individualismo o la responsabilidad, lo que le ha valido el reconocimiento público de Occidente y de los especialistas. La mayor parte de su obra ha estado enfocada a los niños, al punto de ser llamado el "Disney japonés". El viaje de Chihiro recibe el Oso de Oro de la Berlinale 2002, el Oscar a la mejor cinta animada en 2002 y el reconocimiento a su trayectoria en el Festival Internacional de Cine de Venecia.
Howl´s Moving Castle (o el Castillo Ambulante) postuló al Óscar 2005 como mejor película animada.
Con todos los animadores del mundo rendidos a sus pies, cabría pensar que la carrera de Miyazaki fue un éxito desde el principio. Nada más lejos de la realidad. El director nipón tuvo que trabajar de firme para alcanzar la cima del reconocimiento, primero en su país, y luego en Occidente, Oso de Oro en Berlín y Oscar al mejor film de animación incluidos. Pero convertirse en director fue un proceso lento. No acababa de gustarle la televisión, y tras hacer en 1979 El castillo de Cagliostro se emperró en una idea, que acabaría convirtiéndose en 1984 en un título importante: Guerreros del viento. Esta visión post-holocausto nuclear fue antes un manga en la revista mensual "Animage", pues no había dinero para producirla.
El éxito fue tal que Mayazaki fundó los estudios Ghibli. Allí ha dirigido filmes de la altura como Porco Rosso, El castillo en el cielo, Mi vecino Totoro, Nicky, la aprendiz de bruja y La princesa Mononoke. Sobre El viaje de Chihiro dice: "Quería explorar la idea de la comunicación. El lenguaje significa poder. En el mundo en que se pierde Chihiro, pronunciar una palabra constituye un acto claro y definido. Cuando Chihiro dice con convicción que quiere trabajar, la bruja Yubaba es incapaz de impedírselo. Hoy el lenguaje se ha abaratado y no se le da importancia. Las proclamaciones carecen de valor. Negociamos el peso de las palabras. Es algo grave. En el film el hecho de quitarle el nombre a una persona significa dominarla totalmente."
Mayazaki se prometió desde el principio no copiar a otros, ni caer en la fiebre de las secuelas. Cada película lleva muchas horas de dibujo a mano, y sólo últimamente ha empezado a usar algo el ordenador. Sabe que el camino que ha escogido es de "alto riesgo, alta calidad, alto coste", pero piensa que merece la pena. "Trabajo muy duro las líneas. Mis personajes puede que no sean tridimensionales, pero sus trazos están vivos. Y los colores son muy sutiles." Así, con la paciencia de un monje ante el códice miniado, Mayazaki ha convertido sus trabajos de animación en "poesía animada". Por muchos años.