Onsen: relajate en cuerpo y mente

Publicado en por Kenji





Los onsen son para los japoneses lo que para nosotros los balnearios, aunque con una gran diferencia, para ellos forma parte de su cultura.

La antigua religión autóctona del Japón, el shintoismo, es principalmente una práctica ceremonial llena de rituales entre ellos el baño, que para los japoneses no es, sólo, cuestión de higiene, sino una purificación del cuerpo y el espíritu.

En Japón hay alrededor de 2.000 onsen. Estos centros de aguas termales son un pasatiempo tradicional para los japoneses y una de sus actividades más saludables. Algunos están en los parques nacionales o en áreas públicas y son gratuitos o a un precio muy bajo, otros están en hoteles y resorts.

Generalmente los hoteles que tienen onsen son lo que llamaríamos en Europa un Spa y tienen un estilo tradicional japonés. Básicamente un onsen es una gran pileta de agua caliente (unos 45º C) rodeada por una espesa vegetación, en la que los baños son colectivos con áreas separadas para hombres y mujeres, ya que se realizan desnudos. Antes de entrar a la pileta hay que lavarse concienzudamente, es decir, tomándose su tiempo, para eliminar cualquier impureza. Es lo mismo que hacen en sus casas antes de meterse en la bañera (ofuro).

En el ofuro el agua se usa a temperaturas altas y su función es relajar no limpiar. Es un rito familiar tan arraigado como desayunar o cenar. Todos los miembros de una familia tradicional lo usan todos los días. En la cultura tradicional japonesa los miembros de la familia toman turnos para entrar al ofuro (usando la misma agua) primero entra el miembro de más alto rango y así sucesivamente hasta que entra el miembro de más bajo rango, generalmente la esposa del hijo mayor. El ritual del ofuro es un ritual de purificación y relajamiento. El agua caliente usada en el ofuro ayuda a eliminar toxinas, relajar los músculos, estimular la circulación y purificar el cuerpo y el alma.

Es difícil de imaginar, pero casi 100 millones de japoneses cada noche entran al ofuro. No importa la edad, el género o el lugar donde viven. Las personas que no tienen ofuros en casa tienen la opción de ir al baño público o sentô: una réplica del onsen con la diferencia de que el agua no sale caliente de la tierra sino que se calienta artificialmente.

Pero el efecto es el mismo. Como ocurre con los onsen, también hay sentô de todas las categorías, pero los más acogedores (y pequeños, y baratos) son sin duda los de barrio: normalmente llevados por una señora mayor y con clientes mayoritariamente asiduos, es como una segunda familia. La "sentônera" aprende a hablar de sumô y de béisbol, los deportes más famosos, para darles conversación a los hombres; Y se entretiene charlando con las señoras, normalmente también mayores.

Si no puedes visitar Japón, entonces hay que aprender el mensaje del onsen: "Hay vacaciones para divertirse y hay otras para divertirse, relajarse y cuidar el cuerpo y el alma". En esta última categoría están los onsen. Durante las vacaciones hay que dejar tiempo para poder relajarnos y cuidar nuestro cuerpo.

 

 


Etiquetado en Cultura Japonesa

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Kanna 06/24/2009 00:53

Eso eso , tú cuenta que estaremos esperando tus impresiones.Qué envidia!! (sana)  ^^

Leire 06/23/2009 18:56

Mañana me marchooooooooo para Japón!!!!!! ya os contare que tal se vive  y se pasa en un onsen!

Kanna 06/22/2009 21:34

En la Casa del Agua de  coruña tienen un rotemburo en la planta e arriba al aire libre y con césped; sólo fui una vez en invierno y el agua no estaba caliente, supongo que se les estropearía la instalación. A ver si ahora en veranito aprovechamos.

Sakmo 06/22/2009 17:21

Que ganas de estar tirado en un de esos onsen!!!!!

Sakmo 06/22/2009 15:06

Placer por placer, y descansar. Hay cosas que no tienen precio.