Jiro Taniguchi: un mangaka con "duende"

Publicado en por Kenji




Jiro Taniguchi nació en 1947 en Tottori. Empezó su carrera como autor en 1972 con la obra Kareta Heya en la revista Young Comics. Entre sus distintos trabajos destacan Blanca, Botchan no Jidai, Aruku Hito e Inu wo Kau. A lo largo de su carrera ha sido galardonado con distintos premios, entre ellos el de la Asociación Japonesa de Dibujantes (1993) y el Segundo Gran Premio Cultural Osamu Tezuka (1998). Su trazo, aún siendo Manga, tiene una fuerte influencia del cómic europeo de denominación franco-belga, especialmente de Moebius y Michel Crespin. Aunque bajo mi punto de vista la técnica de Taniguchi es mucho más depurada con trazos finos y limpios y no por eso deja de ser sumamente detallista en la ropa y en las facciones de los personajes. Estamos hablando de uno de los grandes mangakas de la historia, que curiosamente, es muy poco conocido aun en España, aunque poco a poco la gente empieza a interesarse por su fantástica obra. Pocos autores japoneses han sido capaces de seducir con sus creaciones al público occidental ya crecidito como Jiro Taniguchi. En Francia e Italia sus historias son descomunales superventas desde hace años. Nosotros, desde finales de 2001, hemos podido disfrutar de casi una decena mangas. Este veterano mangaka que se ha ganado a pulso el reconocimiento unánime de aficionados y críticos, si bien, desgraciadamente, las ventas no le han acompañado.

Su carrera comienza a despegar durante la segunda mitad de la década de los 70, cuando inicia una relación de amistad y trabajo con el escritor Natsuo Sekikawa, que durará muchos años y será la semilla de varios e interesantes trabajos. Durante ese lustro, bajo un contrato en exclusiva con la editorial Futabasha, dibujante y guionista realizan Rind 3, Muboi Toshi, Nashikaze o Shiroi y una obra bien conocida en Occidente, Hotel Harbour View, que en España editó Planeta en 1993 como novela gráfica. Tras abandonar temporalmente su prolífica relación con Sekikawa, Taniguchi conoce al premiado escritor Cariboo Marley (seudónimo de Tsuchiya Garon), curiosamente de su misma edad, y durante un par de años sigue perfeccionando su estilo y dibujo con aquello que más ayuda: dibujando más y más. De 1980 y 1981 son títulos como la pugilística Aoi no Senshi, Knuckle Wars y Live Odissey, posiblemente los tres títulos más extraños de su carrera. Pero sin duda, su consolidación llega en 1985. Rondando ya los cuarenta años, Taniguchi crea ese año dos mangas excepcionales. Primero, en una nueva colaboración con Sekikawa, serializa para Futabasha el manga Bocchan no Jidai, que actualmente publica en nuestro país Ponent Mon bajo el nombre La época del Botchan. La adaptación de la novela Bocchan, de Souseki Natsume, centrada en la era Meiji (1864-1912) y que realizan a un ritmo lento -el quinto y último tomo aparecerá más de 10 años después-, reporta a ambos autores prestigio y premios importantes, como el Osamu Tezuka Award en 1998 al concluir la obra. Después, Taniguchi lanza en solitario y para Kodansha Chikyuu Hyokai Kiji (que entre 1995 y 1996 publicó parcialmente Planeta en las páginas de su revista Shounen Mangazine con el título Sobrevivir en la nueva era glaciar), dos tomos que le descubren como un excelente guionista, además de sólido dibujante. Durante el resto de la década se dedicará casi sin descanso a ambas obras. Ya en este momento, su estilo es peculiar. Realista, sencillo, pero le falta aún pulirlo.

Los 90 son años en que trabaja sin descanso, dibujando más de una decena de títulos, especializándose en tomos únicos, en historias breves que tan pronto pueden estar llenas de acción como ser lecturas reposadas e intimistas. De 1990 es Aruku Hito (El Caminante, editada por Ponent Mon), que responde a este último tipo de lectura. Meses antes, comienza a publicar Blanca, una interesante historia protagonizada por un perro con poderes psíquicos, y Genju Jiten, una suerte de enciclopedia en forma de cómic de animales prehistóricos. Ambos títulos, como se puede ver, están protagonizados por animales, una de las constantes en la carrera del autor, pues Taniguchi adora a los animales, especialmente a los perros. ¿Qué mayor prueba que su siguiente obra? Inu o Kau (que Ponent Mon editará próximamente como Tierra de sueños), un recopilatorio de historias cortas entre las que destaca la que da título a la obra y que demuestra lo dicho, pues explica "cómo criar a un perro". Con él, nuevamente se lleva de calle a la crítica y vence en el premio anual de Shogakukan.

Ese mismo 1992 trabaja junto al escritor Kan Furuyama en la creación de Kaze no Sho (Crónicas del viento en la edición de Ivréa), centrada en la vida adulta del legendario samurai Jubei Yagyuu. Al año siguiente, colabora con otro escritor, Shirou Tosaki, para llevar a cabo el tomo único K, centrado en los sentimientos humanos con el alpinismo de fondo, una obra que hace un par de meses sacó a la venta Otakuland. Pero más importante aún es la aparición de Keyaki no Ki, en España llamada El Olmo del Cáucaso por Ponent Mon. Este recopilatorio de ocho historias cortas escritas por Ryuichiro Utsumi vuelve a situar al autor en el centro de los halagos de la crítica especializada, embobada por la maestría de Taniguchi para expresar emociones con su dibujo realista y trazo limpio. El reconocimiento a su labor se produce entonces, cuando recibe el premio anual de la Asociación Japonesa de Dibujantes. El autor se muestra como un excelente artista que da lo mejor de sí mismo tanto en sus propias creaciones con en los trabajos basados en historias ajenas.

En 1995 ve la luz Chichi no Koyomi, la melancólica reflexión de un hombre al volver a su pueblo natal para asistir al entierro de su padre. Este tomo fue el que abrió la veda en España de las obras de este magistral autor cuando Planeta la editó en 2001 traduciéndola como El almanaque de mi padre. Al año siguiente, una curiosidad. En las páginas de la revista Comic Morning de Kodansha aparece el fantástico Icaro, una colaboración de TaniguchiMoebius con uno de los maestros del cómic europeo, (seudónimo del dibujante francés Jean Giraud). Su siguiente obra será la culinaria Kodoku no Gourmet, en 1997. Recuperando la senda de títulos anteriores, en 1999 inicia Harukana Machi e, conocida por Barrio Lejano según la edición de Ponent Mon. La historia intimista y reflexiva protagonizada por un maduro padre de familia que de repente viaja al pasado, hasta sus 14 años, y tiene la posibilidad de cambiar su vida y la de su familia sedujo nuevamente a una crítica que desde hacía años esperaba ansiosa cualquier novedad que realizase, especialmente aquellas en las que ejerce de guionista además de dibujante, donde se le ve más suelto. Por ello no extrañó en absoluto que recibiera el Excellent Prize de la Japan Agency for Cultural Affairs Media Arts Festival en la categoría de manga.

En los últimos años, otros trabajos han sido Quest for de Missing Girl, que narra la historia de una chica atrapada en lo alto de un rascacielos de Tokyo y de aquellos que tienen que salvarla antes de que sea demasiado tarde, y Ten no Taka, publicada en el Weekly Action de Futabasha, un sorprendente manga ambientado en el lejano Oeste, con dos japoneses en medio de las batallas entre los indios y la caballería americana. El principal no obstante es New York no Benkei, donde un misterioso joven japonés llamado Benkei se desplaza hasta Nueva York para consumar una venganza mientras se hace pasar por un simple artista.



Una de sus obras . El almanaque de mi padre es una de las que mejores críticas ha recibido. Esta es su historia:


 

 


El almanaque de mi padre (Chichi no Koyomi en el original) es, sobre todo, agradable de leer. Una historia que pese a ser triste emana una profunda tranquilidad que no puede más que ponerte melancólico y sumergirte lentamente en el relato que te envuelve y te cautiva. El autor se basa en sus propios sentimientos y hechos de su propia vida para narrar la niñez del protagonista y su relación con su familia y, en especial, con su padre.

Yoichi es un reputado diseñador de Tokio que recibe la noticia de la muerte de su padre al que hace años que no ve. Decide por tanto regresar a su pueblo natal, Tottori (curiosamente es el pueblo en el Taniguchi nació y se crió), para asistir a su funeral. Al llegar allí se encuentra con un ambiente muy similar al de su infancia y esto, unido a los comentarios de familiares y amigos que, en el velatorio, comentan las distintas etapas de la vida de su padre, le hacen darse cuenta de que no fue justo con su familia y menos aún con éste último. Un hombre al que prácticamente no llegó a conocer y al que había llegado a odiar y despreciar.

Con dibujos claros y detallistas en cuanto a expresiones y fondos, y de trazo simple y limpio y un ambiente de melancolía; Jiro Taniguchi dejará sin habla a todo aquel que crea que el manga es sólo Dragon Ball. Así que no lo dudes, si te gusta el estilo de Urasawa o te sorprendió Eagle, no lo dudes, Taniguchi y el Almanaque de mi padre te arrancará de la monotonía.

Jiro Taniguchi puede presumir de sus 35 años de carrera y alrededor de 25 títulos publicados, la mayoría de ellos de una enorme calidad visual y narrativa, con personajes de gran riqueza y profundidad, y guiones brillantes, sean suyos o de otro. Su estilo es inconfundible, una seña de identidad propia que permite reconocer su sello y apostar a caballo ganador cuando se compre una obra suya. Aunque ya se acerca a los 60 años, esperemos que de sus lápices y de su cabeza surjan todavía muchos más mangas, auténticas delicias en viñetas que cualquier aficionado al buen cómic, japonés, europeo o estadounidense, debería degustar.

 

En este video podéis ver cómo trabaja Jiro Taniguchi

 


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Yaya 05/27/2009 23:02

Gran maestro y gran contador de historias!!!

Loko 05/27/2009 21:43

que bueno el reportaje Kenji.

Troy 05/27/2009 20:24

Fabuloso, gran trabajo de investigación sobre Taniguchi!!

Ankti 05/27/2009 19:46

Es increible que en España sea casi un desconocido, cuando van a empezar a valorar a los verdaderos artistas y a dejar de darle bombo y platillo a gente que no se lo merece!!!! Buen reportaje!!!!

Sakmo 05/27/2009 19:06

Que buen reportaje Kenji!!!!!me gusta como escribes y como redactas las cosas!!